
Saray Manzano afronta la recta final de su embarazo con ilusión y con muchas ganas de volver a incorporarse al día a día del CV Emalsa Gran Canaria. Aunque actualmente vive la preparación de la temporada desde otra posición, continúa muy vinculada al equipo y sigue de cerca el trabajo de sus compañeras. “Tengo muchas ganas de llegar a este punto final de mi embarazo y con muchas ganas de incorporarme pronto al equipo”, reconoce Saray, que explica que continúa muy presente en la dinámica del grupo: “Estoy todos los días ahí con ellas, viendo cómo es la dinámica del equipo, así que con las ganas de siempre, pero desde otra posición”.
Desde fuera, Manzano está pudiendo observar de una manera diferente la construcción del nuevo proyecto del Olímpico. En este sentido, destaca especialmente la unión que está mostrando el grupo durante estas primeras semanas de preparación: “Cada año el club supera la creación de los equipos. Veo un equipo muy unido, han venido chicas muy buenas, además de las renovaciones del año pasado”. Una sensación que, según explica, también se refleja en la actitud del conjunto: “Cómo se ve dentro del campo, cómo lo veo yo ahora desde fuera a cómo lo veía desde dentro, se ve algo muy bonito”.
Saray confía en que esa unión permita al equipo seguir creciendo y afrontar con garantías los retos de una temporada especialmente exigente: “Creo que se va a crear algo también muy bonito como el año pasado y creo que eso va a ayudar mucho a que el equipo vaya creciendo más rápido y dando pasos más grandes para los retos de este año”.
Con la evolución del embarazo, la intención de Saray es poder reincorporarse al equipo en enero, siempre siguiendo las indicaciones de los profesionales que están llevando su embarazo: «Todo lo que se ha hablado con médicos y con mis ginecólogos privados es que, según cómo responda mi cuerpo, cómo vaya el día del parto y todo eso, la intención es volver en enero”, explica.
El calendario de esta temporada juega a su favor, especialmente de cara a la Copa de la Reina, que se celebrará en marzo. “La suerte de este año es que la Copa de la Reina es en marzo, no es en enero, así que no me pilla tan cerca”, apunta. Para la grancanaria, poder volver a compartir ese momento con el equipo sería algo muy especial, independientemente de cuál sea su papel: “Para mí, tener la suerte de poder estar con el equipo, jugando o no jugando, simplemente estando vestida, es una oportunidad muy grande”.