Nuestra capitana Saray Manzano tiene algo que contarles en una carta que ha ido moldeando durante una temporada 2025-26 cargada de retos, emociones, ilusiones… y, sobre todo, sueños cumplidos
¡Hola!
Esto va dirigido a todos nuestros seguidores, desde los más pequeños hasta los mayores:
Bueno, empecemos hablando un poquito de cómo ha ido esta temporada. Arrancamos un nuevo proyecto en agosto de 2025, donde nos fuimos incorporando todas poco a poco. Encarábamos un año lleno de incertidumbres, nervios, emoción, ganas… Pero lo hacíamos, por encima de todo, con alegría, conscientes de que, con muchas caras nuevas, teníamos el reto de conocernos desde cero para poder formar lo antes posible un grupo. Un reto que a día de hoy puedo decir que lo logramos, y con creces, al haber formado más que un grupo ¡una familia!
Y no lo digo por quedar bien. Gracias a los corazones tan bonitos que tienen cada una de mis compañeras ha sido mucho más fácil construir lo que ahora mismo tenemos: un grupo puro, humilde, sano, humano, ambicioso, risueño… Tantas cosas como únicas que son cada una de ellas por separado.
Un grupo que ha crecido poco a poco, y que ha demostrado con mucho trabajo de lo que somos capaces: clasificarnos para los cuartos de final de la Challenge Cup, enfrentándonos a uno de los mejores equipos de la Liga Italiana; alcanzar la semifinal de Copa de SM La Reina en Tenerife, donde demostramos nuestra capacidad y calidad incluso en una derrota que nos hizo crecer y saber que estábamos en el camino de conseguir grandes cosas; y el Playoff de una Liga Iberdrola igualadísima, donde superamos los cuartos contra Melilla, un equipo que durante toda su temporada ha dado mucho de qué hablar, demostrado un nivel muy por encima de un recién ascendido y firmando un papel impecable en nuestro cruce que finalmente cayó de nuestro lado, que también nos lo merecimos, llevándonos a la semifinal ante un Cajasol que en la Liga ya jugamos dos partidos muy igualados, con una victoria en cada casillero. Sin embargo, ellas fueron un equipo muy estable y muy ordenado tácticamente durante la eliminatoria, lo que les llevó a su pase a la final.
Ahí acabó la temporada para nosotras, pero no hay que olvidar la gran temporada que hemos realizado y lo lejos que hemos llegado. Ahora toca descansar y pensar en el futuro con la sensación positiva y muy satisfechas con el trabajo realizado.
Y es que todo tiene un porqué, y el nuestro es crecer, aprender, disfrutar y hacerle disfrutar a todos ustedes, nuestra más fiel afición, ¡nuestr@s OLIMPILOC@S!
Personalmente, para mí siempre es un orgullo defender este escudo, el del club de mi vida y que me lo ha dado todo. El que me ha visto crecer desde esos 11 añitos hasta los 29 de ahora, y al que daré hasta mi última gota de sudor sin dudarlo ni un segundo.
Es justo aquí, en este club, donde he cumplido muchos sueños. Y donde quiero seguir cumpliéndolos. Porque, como toda niña, aún me quedan muchos.
Y, hablando de sueños, hay uno que llevaba tiempo persiguiendo y que por fin este 2026 voy a cumplir. Uno muy especial y que quiero compartir con todos ustedes: ¡¡¡Voy a ser mamá!!!
Sí, voy a ser mamá. Lo supe tres días antes de la Copa de La Reina más especial de mi vida. Y, claro, se preguntarán: ¿Por qué es especial si no la ganamos? Pues porque, aunque lo intentamos con todas nuestras ganas, fue algo más que ganar. Fue crecimiento y una unión difícilmente de explicar de la mano de la noticia tan especial que recibí antes de jugarla.
Ahora mismo me siento la persona más feliz del mundo. Y, aunque pueden surgir muchas preguntas, no se preocupen porque ¡hay Saray para rato!
Pero ahora, como comprenderán, es momento de hacer un pequeño ‘break’ que durará menos de lo que se imaginan.
Aunque no podré estar en el inicio de la próxima temporada ayudando en la cancha, no dejaré nunca de estar con el equipo. Y prometo trabajar a tope para, lo antes posible, volver a la pista junto a todas mis compañeras para seguir viviendo buenos momentos y disfrutarlos juntos.
Mientras, permítanme disfrutar de esta nueva y apasionante etapa de mi vida.