
La receptora del CV Emalsa Gran Canaria, Magui Frías, afronta con ilusión su primera temporada en el conjunto grancanario y destaca el trabajo realizado por el equipo durante las últimas semanas, así como la creciente competitividad de la Liga Iberdrola.
Después de seis temporadas en la máxima categoría española, la jugadora peruana asegura que la competición continúa elevando su nivel. “Ya llevo seis años en la Liga y he visto mucha evolución. Año tras año va siendo más competitiva y los equipos se están reforzando muy bien. Tengo mucha ilusión de empezar esta nueva temporada y este nuevo club para mí”, señala.
Frías se muestra satisfecha con el trabajo realizado por el grupo y confía en que la evolución del equipo se vea reflejada durante la competición. “No quiero ponerme las expectativas tan altas, pero sé que va a ser una gran temporada tanto para mí como para el equipo. Venimos trabajando muy bien y la verdad es que estoy muy contenta con el equipo”, afirma.
De cara al encuentro de este fin de semana ante el OCISA Haro Rioja Vóley, la receptora destaca la importancia de mantener la concentración y seguir evolucionando en aspectos como la velocidad de juego y el saque. “Semana a semana hemos venido mejorando muchas cosas que se han estado viendo en las competiciones que hemos tenido. Jugar más rápido también es un plus para nosotras, y tenemos que mantener la cabeza fría y estar muy concentradas porque ahora ningún rival es fácil”, explica.
Para Frías, una de las claves estará en que el CV Emalsa Gran Canaria sea capaz de imponer su ritmo desde el inicio. “Tenemos que poner nosotras el ritmo del juego, la velocidad en los balones y estar concentradas en cada acción, en los tiempos de bloqueo y en el saque. También estamos trabajando mucho la velocidad del saque”, apunta.
La jugadora también pone en valor el factor cancha y el apoyo de la afición. “Jugar en casa siempre te da ese plus porque te sientes arropada con tu gente, con su apoyo, y también porque nosotras podemos disfrutar del partido”, destaca.
Por último, incide en la importancia del trabajo colectivo y del apoyo entre compañeras. “Tenemos que intentar marcar la diferencia en el ritmo de juego, estar concentradas en todos los aspectos tácticos que venimos trabajando y apoyarnos unas a otras dentro del campo. Si una no está, está la otra, y así sucesivamente. Poco a poco creo que eso se va a ir reflejando partido tras partido”, concluye.