
Tras una temporada defendiendo los colores del CV Emalsa Gran Canaria, Katie Corelli pone fin a su etapa en la isla dejando una huella que va más allá de lo deportivo. La jugadora estadounidense se ganó poco a poco su lugar dentro del equipo gracias a su entrega constante en la pista y a una personalidad cercana que conquistó al vestuario. Ahora, en el momento de la despedida, repasamos junto a ella su experiencia en Gran Canaria y los recuerdos que se lleva de esta etapa.
¿Cómo valora la temporada del CV Emalsa Gran Canaria a nivel deportivo?
Fue una gran bendición competir a este nivel en el voleibol. Jugar en la Challenge Cup fue especial y una oportunidad que muchos no tienen. Estoy muy agradecida. Me encantó ver crecer a nuestro equipo, viajar juntos a nuevos países y competir al más alto nivel.
¿Con qué sensación se queda tras terminar?
De que estoy muy orgullosa de este grupo. Trabajamos muchísimo durante toda la temporada y fue gratificante ver que ese esfuerzo dio sus frutos con buenos resultados en varias competiciones.
¿Cree que se cumplió con los objetivos marcados a principio de temporada?
Como equipo, nos centramos más en nuestro desarrollo diario y en los fundamentos del éxito que en el resultado final. Terminamos siendo un equipo completamente diferente al del primer día y, para mí, eso es el éxito.
Era su primera vez en la Liga Iberdrola, ¿le sorprendió el nivel?
Fue una temporada extremadamente competitiva. Cada partido requería la máxima concentración, porque cualquier equipo era capaz de ganar cualquier partido. Eso es precisamente lo que hace grande a una liga.
A nivel personal, ¿qué balance hace de su etapa en el club?
Esta temporada me ha aportado mucho crecimiento. Mi debut profesional trajo consigo desafíos, pero estoy agradecida a las personas que me rodean y que me ayudaron a aprender y mejorar cada día. Este año logré cumplir muchos sueños y me siento muy afortunada.
Si tuviera que elegir uno, ¿con qué momento de la temporada se quedaría?
Con llegar a las semifinales de los playoffs, es lo que más recuerdo. Fue uno de los momentos más felices de mi carrera. Todos contribuimos a esa victoria y celebrarlo juntos lo hizo aún más especial.
¿Cómo era la relación diaria del vestuario?
¡Éramos un grupo especial! Era fácil conectar y nos preocupábamos sinceramente los unos por los otros. Estoy especialmente agradecida a mis compañeros y entrenadores que me ayudaron con el español y se tomaron el tiempo para traducir. Eso hizo que adaptarme a un nuevo país fuera mucho más fácil.
¿Con qué se queda de su paso por Gran Canaria?
Gratitud. Esta experiencia me ha marcado y me ha ayudado a ver la vida con mayor perspectiva. He aprendido el poder de los pequeños esfuerzos constantes y solía recitar este versículo:
“Por cosas pequeñas y sencillas se hacen grandes cosas…”, (Alma 37:6, El Libro de Mormón).
¿Qué mensaje le gustaría trasladar a la afición tras su marcha?
Gracias por su apoyo. Nunca olvidaré la primera vez que escuché que alguien gritaba mi nombre entre la multitud. Me hizo sentir como en casa. Estoy realmente agradecida con el CV Emalsa Gran Canaria.