

El CV Hidramar Gran Canaria refuerza la posición de colocadora tras la marcha de Loane Motta Paes con el fichaje de María Barrasa, una de las mejores directoras de orquesta nacionales, para formar tándem con Ale Álvarez del Burgo en la sala de máquinas del tetracampeón español.
La madrileña (29 años y 1,81 metros) retorna a sus orígenes. En categoría cadete vivió tres campañas luciendo los colores del Olímpico antes de dar el salto a la concentración permanente de la selección española en Soria en la temporada 2011-12.
Tras dos cursos en el CAEP arrancaba su carrera profesional en el Haro Rioja (2013-15), al que seguiría el Iruña (2015-16), antes de fichar por el club más importante hasta el momento en su trayectoria profesional, el Avarca de Menorca (2016-23), donde terminó de convertirse en una de las mejores colocadoras nacionales de la actualidad.
La temporada pasada, tras siete campañas luciendo los colores de las menorquinas, aceptaba la oferta del CV Kiele Socuéllamos, club en el que una grave lesión en el cruzado de su rodilla la privó de mostrar todo su potencial en el equipo manchego.
La madrileña retorna a sus orígenes en el voleibol para relanzar su carrera profesional y demostrar que su lesión forma parte del pasado. Su ADN competitivo encaja a la perfección en el seno de un club como el Hidramar Gran Canaria que tendrá el reto este año de revalidar los cuatro títulos conquistados la temporada pasada -Liga Iberdrola, Copa de la Reina, Supercopa de España y Copa Ibérica- además de intentar romper la barrera de la fase previa de la Champions League para clasificarse para la fase de grupos en la que será su tercera intentona.
Barrasa intentará engrosar en su estancia en la Isla su palmarés que de momento contempla una Supercopa, conquistada en el curso 2020-21.
Sobre todo el apoyo que he recibido por parte del club. Vengo de una lesión y ellos se han preocupado un montón en saber como iba y en si iba a volver a las pistas. Han apostado por mi en un momento complicado y eso es de agradecer. No hay mejor manera de devolver esa confianza que volviendo a jugar aquí.
Me falta la última parte. Estoy muy recuperada, pero ahora me falta el volver a entrar en pista y en volver a adaptarme para poder jugar al voleibol. Lo gordo está hecho y va bien de momento, así que ya solo me queda volver a entrar en contacto con el balón en la pista.
Estoy muy contenta. Fuimos compañeras muchos años. Tengo muchas ganas de volver a jugar con ella y poder aprender de su experiencia jugando al máximo nivel en los equipos en los que ha estado.
El objetivo principal es volver a jugar al voleibol, porque es lo que más me gusta. Tengo muchísimas ganas. Este año no he podido por cosas que no dependían solo de mi, he tenido mala suerte, así que ahora lo que quiero es volver a jugar, disfrutar y que todo lo que tenga que venir, que venga. Cuantos más partidos y finales tengamos que jugar yo estaré encantada.
Sobre todo los partidos que se jugaron en Menorca fueron auténticos partidazos. Como aficionada al voleibol, que es lo que en definitiva he sido este último año teniendo que verlo desde fuera, creo que al final ganó el mejor. Lo vi un poco con el corazón dividido, pero lo disfruté un montón.
Con una plantilla larga como la que tiene este equipo pienso que se afronta sin ningún problema. Puede jugar cualquiera y si alguna jugadora está cansada o tocada puede ser reemplazada por otra compañera. Cuantos más partidos más divertido será.
Espero darles muchas alegrías. Esperamos poder conseguir el máximo de títulos posibles y espero poder verles en el CID o en el Arena, dependiendo de donde juguemos cada partido.