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El año 2024 quedó grabado con letras de oro en la historia del CV Emalsa Gran Canaria, pues fue el periodo en el que el club no sólo dominó el panorama nacional, sino que logró completar el círculo de gloria al conquistar el único trofeo que faltaba en sus vitrinas: la Copa de la Reina
LA ÚNICA COPA (HASTA EL MOMENTO) DEL CLUB
Para el JAV Olímpico, la Copa de la Reina era, hasta 2024, una «asignatura pendiente» y casi una obsesión. Pese a haber ganado ligas y supercopas, el torneo del KO todavía se le resistía. Pero el 28 de enero de 2024, en el Pabellón Francisco de Dios Jiménez de Dos Hermanas (Sevilla), ese maleficio se rompió.
LA COMPETICIÓN: EL CAMINO A SEVILLA
El torneo fue un ejercicio de autoridad de las grancanarias. Al ser uno de los cabezas de serie, el equipo entró en la competición con la máxima exigencia y accedió directamente a las semifinales, dónde le aguardaba un histórico derbi grancanario contra el CV Sayre.
Ese sábado 27 de enero llegó la hora de la verdad. El Sayre venía con la moral alta tras su victoria en cuartos frente al anfitrión, el Cajasol Andalucía. No obstante, los minutos empezaron a correr y pronto se vió el dominio absoluto de un CV Emalsa Gran Canaria que no dio opciones a sus vecinas. La defensa en red, un muro amarillo levantado y liderado por la contundencia de Lucre Castellano y Laura Suárez, desactivó por completo el ataque del Sayre.
De hecho, el marcador de 3-0 (25-16, 25-22, 25-18) reflejó lo que se vio en la pista: un equipo que jugaba a otra velocidad. En apenas una hora y cuarto de juego, las amarillas sellaron su pase a la gran final con una confianza de hierro, demostrando que habían llegado a Sevilla con un solo objetivo en mente.
La superioridad fue tal que el equipo pudo rotar y dosificar esfuerzos en el tramo final del tercer set, guardando esa energía extra que terminaría siendo decisiva para la remontada en la final del día siguiente contra Menorca.
EL PARTIDO FINAL: REMONTADA HACIA LA GLORIA
La final enfrentó a las amarillas contra el Avarca de Menorca, el otro gran coloso de la temporada. Ese último acto prometía ser un auténtico ‘duelo de titanes’ y lo fue.
El Menorca golpeó primero, llevándose un agónico primer set por 27-29. Pero lejos de venirse abajo, las grancanarias dirigidas en aquel entonces por Fran Carballo reaccionaron con furia. Ajustaron el bloqueo y apoyaron su ataque en una brillante Sulián Matienzo y una capitana que siempre destacó por crecer en la adversidad.
El marcador final de 1-3 para las canarias (29-27, 22-25, 21-25, 22-25) desató la euforia: el Olímpico era, por fin, campeón de Copa.

SARAY MANZANO: EL CORAZÓN Y MVP DE LA FINAL
Si hubo un nombre propio en Sevilla, fue el de Saray Manzano. La capitana no solo lideró en puntos y coraje, sino que fue nombrada oficialmente MVP de la Copa de la Reina 2024.
Su capacidad para aparecer en los momentos de tensión y su fidelidad eterna al club de su vida la coronaron como la gran reina del torneo.
Saray personificó ese día el deseo de todo un barrio de ver a su equipo en lo más alto del podio copero.

LUCRE, LAURA Y SARAY: EL ADN DEL ÉXITO
El éxito de 2024 no fue casualidad, sino fruto de un bloque sólido que ha mantenido su columna vertebral.
Tres jugadoras representan esa continuidad y siguen siendo piezas clave hoy en día: Saray Manzano, la eterna capitana y estandarte del club; Lucre Castellano, central imponente, fundamental en el muro defensivo del equipo y Laura Suárez la central cubana que aporta experiencia y una contundencia letal en la red.
Ellas tres vivieron la tensión de Dos Hermanas y siguen defendiendo la camiseta amarilla, asegurando que la cultura ganadora del club permanezca intacta.

SE SUMÓ EL TÍTULO DE LIGA
La temporada 2024 no terminó en Sevilla. Tras el éxito copero, el equipo mantuvo el hambre y llegó a los playoffs de la Liga Iberdrola con la etiqueta de favorito. En una reedición de la final de Copa, las isleñas volvieron a enfrentarse al Avarca de Menorca.
Y volvió a dominar sin recelo. El CV Emalsa Gran Canaria sentenció la serie final con un 1-3 en el cuarto partido en Ciutadella, revalidando su título de liga y firmando un doblete histórico (Liga y Copa) que, sumado a la Supercopa, confirmó que 2024 fue el año en el que el Olímpico reinó sin discusión en España.